Dada la diferente tipología de avales bancarios que existen, según la naturaleza de la operación (financiera, técnica y créditos documentarios) y su duración, este artículo se centra en los avales que sirven como garantía de adjudicación de licitaciones ante organismos públicos, generalmente denominados «avales técnicos». Por tanto, a continuación te detallamos cómo cancelar un aval bancario ante la administración pública.
Si nos referimos al Artículo 111 de la Ley de Contratos del Sector Público (LCSP), encontramos que la garantía (aval, seguro de caución o dinero en metálico) no será devuelta o cancelada hasta que se cumplan dos condiciones fundamentales:
- Cuando haya vencido el plazo de garantía y el contrato se haya ejecutado de manera satisfactoria.
- Cuando se declare la resolución del contrato sin culpa del contratista.
Estas condiciones son esenciales para la cancelación del aval, seguro de caución o garantía que hayamos presentado.
Si continuamos basándonos en el Artículo 111, éste dice que «Aprobada la liquidación del contrato y transcurrido el plazo de garantía, si no resultaren responsabilidades se devolverá la garantía constituida o se cancelará el aval o seguro de caución.»
Sin embargo, según nuestra experiencia de más de 15 años trabajando con diversas administraciones públicas, en un 95% de los casos, la devolución no se realiza de forma automática, por lo que es crucial y recomendable externalizar el proceso de devolución de un aval bancario para instar a su devolución . Por ello, resulta fundamental conservar toda la documentación relacionada con el aval o garantía para poder proceder al trámite.
Documentación necesaria para la cancelación de un aval bancario ante la Administración Pública
- Documento de adjudicación: es esencial para conocer las garantías y otros plazos que deben cumplirse.
- Copia del aval o seguro de caución.
- Copia del documento que justifique el depósito de la garantía (aval, seguro de caución o depósito en metálico), como una carta de pago o resguardo de la caja de depósitos.
- Documento oficial emitido por el Beneficiario, que indique la extinción de la obligación para la cual se solicitó la garantía y autorice su devolución (por ejemplo, cartas de devolución o decretos).
Además, es importante hacer un seguimiento de la garantía ante las administraciones para verificar si el servicio se ha prestado correctamente, si ha habido incidencias, prórrogas, etc. Esto puede retrasar la fecha de devolución.
Proceso de solicitud de la devolución de un aval bancario ante la administración pública
Una vez que estemos seguros de que el servicio se ha ejecutado adecuadamente y ha transcurrido el plazo de garantía (si lo hubiera), debemos contactar con los beneficiarios para solicitar la devolución. Por lo general, son los departamentos de contratación de los diferentes organismos o administraciones los encargados de este proceso. En algunos casos, es necesario solicitar la devolución por registro electrónico, lo que implica el uso del certificado digital y puede conllevar trámites adicionales y más burocracia. Esto resulta en un mayor tiempo de espera para obtener una respuesta.
Realizar la devolución del aval bancario por registro electrónico oficializa la solicitud, sin embargo, este proceso suele implicar una serie de firmas y autorizaciones que deben pasar por diferentes departamentos, como contabilidad, tesorería e intervención, antes de su aprobación. Este procedimiento puede durar desde 1 mes hasta 2 años, y diversos factores, como cambios en la sociedad, bajas de funcionarios o cambios en la corporación, pueden afectar su duración.
Una vez que recibamos la notificación de que el aval está listo para su cancelación, deberemos ponernos en contacto con el organismo pertinente o la caja de depósitos para determinar el procedimiento de recogida. Esto puede implicar recibirlo por correo certificado, obtener un certificado digital de devolución, enviar a un representante de la empresa con poderes, o utilizar un servicio de mensajería. Es posible que, para la recogida, debamos solicitar una cita previa y proporcionar cierta documentación, como una carta de autorización, copia del DNI, poderes, etc.
En resumen, para cancelar un aval bancario o seguro de caución de manera segura, necesitaremos el original del aval o seguro de caución y una carta emitida por el beneficiario que indique la finalización de las obligaciones cubiertas por el aval y su autorización para cancelarlo.
¿Es posible cancelar un aval bancario si se ha perdido el original?
Sí es posible. Sin embargo, varía dependiendo de las entidades financieras. Hay algunas que con una carta de extravío firmada por el beneficiario es suficiente. Hay otras que nos exigirán una carta firmada por nuestros apoderados, eximiendo a la entidad financiera de cualquier responsabilidad y asumiéndola nosotros directamente.
Aquí puedes consultar una guía detallada proporcionada por el Banco de España en su sitio web, donde se abordan temas relacionados con avales bancarios y garantías.



