Cuando una empresa trabaja con organismos públicos, la devolución de los avales bancarios, las garantías o seguro de caución debería ser un trámite sencillo una vez finalizada la obligación garantizada y superado el correspondiente plazo de garantía. Sin embargo, en la práctica y de acuerdo con lo que establece la Ley 9/2017, de 8 de noviembre, de Contratos del Sector Público (LCSP), este procedimiento no es automático ni inmediato y hay que cumplir una serie de requisitos. Por eso, muchas compañías se enfrentan a largos retrasos, bloqueos por falta de documentación o silencio administrativo indefinido. Esto no solo afecta a la tesorería de la empresa, sino que también limita su capacidad de financiación y operación con nuevas garantías y en definitiva nuevas oportunidades de negocio.
Problemas habituales en la devolución de avales bancarios por parte de la administración
Los motivos por los que un aval puede quedar retenido durante meses —e incluso años— son diversos:
- Ejecución no satisfactoria del contrato o tener penalidades pendientes.
- No haber transcurrido el periodo integro del plazo de garantía-
- Incidencias no resueltas en la ejecución del contrato o prestación del servicio.
- No tener la aprobación del expediente de liquidación del contrato.
- Existencia de responsabilidades económicas pendientes por daños, defectos u otros incumplimientos.
- Falta de respuesta del organismo que solicitó el aval, cuando realizamos la solicitud de devolución.
- Documentación incompleta o no entregada correctamente (actas de liquidación, resguardos de cartas de pago, etc….), especialmente en avales bancarios o garantías antiguas.
- Desconocimiento de los pasos para iniciar el proceso de devolución.
Estas situaciones son especialmente comunes en contratos públicos, donde intervienen distintas unidades administrativas y el cumplimiento de los procedimientos varía según el organismo o la comunidad autónoma.
Los plazos establecidos para su devolución según el artículo 111.2 LCSP, el plazo que tiene la administración para la devolución del aval bancario o garantía definitiva depositada es de dos meses, contados a partir de la fecha en la que se cumplan estas dos condiciones:
- Finalización del plazo de garantía contractual.
- Aprobación de la liquidación del contrato por el órgano competente.
¿Cómo reclamar un aval bancario no devuelto?
El primer paso es asegurarse que los requisitos legales que la LCSP establece en su artículo 111 se cumplen (ejecución satisfactoria del contrato, que haya transcurrido el periodo de garantía, aprobación del expediente de liquidación) a partir de ahí, es fundamental:
- Revisar el contrato y las condiciones del aval o seguro de caución.
- Confirmar que no existen incidencias abiertas o documentación pendiente.
- Solicitar expresamente la devolución del aval al organismo o caja de depósitos donde se depositó. En muchos de ellos, nuestro consejo es que se haga por registro electrónico.
- Tener localizados y amano, todos los justificantes de cumplimiento, actas de liquidación y cartas de pago o resguardos de depósito por si pueden ser requeridos.
- Hacer seguimiento periódico y registrar cualquier comunicación con la administración.
Muchas empresas dan por hecho que los avales se cancelan de oficio, cuando en realidad requieren una solicitud expresa y una gestión activa, y proactiva por nuestra parte.
¿Qué consecuencias tiene no recuperar un aval bancario a tiempo?
Mantener avales bancarios en vigor sin necesidad supone un coste financiero real: inmovilización de recursos financieros, se consume riesgo bancario (CIRBE) y se limita la capacidad de obtener nuevas garantías para otros proyectos. Además, la empresa asume costes adicionales en comisiones y puede perder oportunidades de contratación por falta de disponibilidad en sus líneas de avales.
Cómo ayuda SOTAM a recuperar avales bancarios retenidos
En SOTAM acompañamos a las empresas en todo el proceso de reclamación y devolución del aval o seguro de caución. Nuestra metodología combina:
- Análisis documental inicial y diagnóstico de la situación.
- Gestión con la administración para desbloquear la devolución.
- Presentación correcta y completa de la documentación exigida.
- Interlocución directa con cajas de depósitos, organismos públicos y entidades financieras.
- Control proactivo desde nuestro software ACELERA, que permite seguir el estado de cada garantía en tiempo real.
Contamos con experiencia en procedimientos complejos y sabemos cómo acelerar los plazos, incluso en casos en los que la empresa llevaba años sin respuesta.
¿Tu empresa lleva meses esperando la devolución de un aval bancario?
Contacta con nosotros y evita que un trámite administrativo se convierta en un bloqueo financiero. En SOTAM convertimos la gestión de avales en una ventaja operativa para tu negocio.
Si tienes avales vencidos te podemos ayudar a su recuperación nuestro servicio de Cash Marathon o si lo que prefieres es una gestión profesional de forma recurrente, te ayudamos con nuestro servicio de Cash Securitization.
👉 ¿Conectamos en LinkedIn?



